Hace mucho tiempo que no escribo en el blog, casi un año que, podría decir, he tomado como sabático. Lo que ha ocurrido, en realidad, con el proyecto Plaga de Letras, es que mis obligaciones han ido ocupando más y más horas hasta sepultar por completo el mantenimiento de toda esta parafernalia. Pero el hábito de escribir no lo he perdido.
En mayo de 2012, pasados unos meses en el paro que pude dedicar, en parte, a darle un empujón al proyecto, encontré trabajo y me puse a estudiar de nuevo, todo a la vez. Y aunque por fuera Plaga de Letras haya estado en stand-by, lo cierto es que por detrás ha habido un proceso de investigación importante, dado que he utilizado esta locura literaria como tesis para el máster que estoy finalizando.
La idea original era escribir y publicar un cuento corto —muy corto— a la semana. Basta un rápido repaso al blog para ver que que apenas pude mantener la dinámica durante un mes. Sin embargo, los frutos que dio este trabajo en el breve pero intenso periodo de más actividad, me hicieron ver que realmente merece la pena seguir intentándolo.
De modo que enfoco este post como recapitulación, sí, pero no como abandono o despedida. Tal vez no pueda, por ahora, dedicar tantos recursos a Plaga de Letras como pretendía en un primer momento, pero seguiré alimentándolo en la medida de lo posible, y trataré de publicar más a menudo.
Saludos cordiales y feliz Día del Libro.